MINI HISTORIA – “La Guardiana del Horizonte Azul”
Dicen los pescadores que, en las mañanas más tranquilas, cuando el sol se despierta con suavidad, una figura aparece entre las olas del horizonte. No viene a asustar ni a seducir: viene a escuchar.
Ella es Alyara, la Guardiana del Horizonte Azul. Cada amanecer emerge para comprobar que el mundo sigue en equilibrio: que los peces respiran libertad, que el viento no olvida su camino, que el sol no pierde su calor.
Su corona, hecha del agua más pura, solo se forma cuando su corazón está en completa armonía con el océano. Y ese día —el día en que la viste— su corona brillaba como nunca. Había paz. Había calma. Había magia.
Alyara descansó sobre la arena, dejando su tridente a un lado. Observó la tierra, las aves, el cielo vivo de colores, y sus ojos se iluminaron. Aquel era un momento perfecto, de esos que pasan una vez en mil años.
Y antes de volver a sumergirse, dijo una frase que solo escucha quien tiene alma de artista:
“Todo lo que ves aquí también existe dentro de ti.”
Luego se deslizó entre las olas, dejando un destello azul que aún vive en la memoria del mar.