El baile del vientre
por Ikram Mirali
Desde los tiempos más antiguos,
de viejos y auténticos mundos,
nació este baile magnífico de aires exóticos,
herencia viva del sol y de la luna.
No solo honra a la mujer,
también revela su belleza
como un amanecer que despierta la piel.
Los movimientos se aprenden al nacer,
diálogo secreto entre música y sentir,
como si los sonidos atravesaran el cuerpo
y cada parte respondiera a su manera.
Es un cúmulo de latidos y de fuego
que conduce a la bailarina
a un éxtasis bañado de ritmo divino.
No es exhibición, es homenaje,
arte antiguo como ninguno.
No viaja solo el cuerpo,
viaja la mente, viaja el espíritu
en esta forma esculpida por la gracia.
Y el mundo la contempla,
con ojos de respeto,
mientras el vientre escribe en el aire
la memoria de los siglos.